Serenidad

Para no caer en la desesperación, mejor es la serenidad.
Serenidad para mantenernos sosegados ante las circunstancias más adversas.
Para no desperdiciar la energía con la angustia, mejor es la serenidad.
En momentos de tensión no se piensa con claridad, mejor es la serenidad.
Llénate de fortaleza para hacerte dueño de tus emociones, para dominarte.
Con serenidad enfocas las adversidades, piensas antes de decidir.

Valor
Sacar valor para mantenernos firmes, para defender nuestros principios,
creencias, valores, para ser auténticos, transparentes y coherentes, aunque quedemos vulnerables.
Sacar valor para soportar y entender las injusticias personales y las ajenas.

Sabiduría
Para tener la posibilidad de discernir sostenida en la serenidad.

"Dios concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar.
Valor para cambiar aquellas que puedo y sabiduría, para reconocer la diferencia entre ambas"

A continuación un video de marchesesilvana





El post anterior trató información sobre la ventana de Johari. En nuestra interacción con las personas comunicamos información de la que no somos conscientes, pero que las otras personas sí captan. Al interactuar reflejamos nuestra forma de ser, pensar, nuestra forma de hablar, de relacionarnos con el otro, etcétera.


Para ser conscientes de algunos comportamientos que mostramos en diferentes áreas de nuestra vida, recibimos respuestas desde estos puntos ciegos del segundo cuadrante de la ventana de Johari. La forma de recibir información es a través del feedback, del cual escribí un post con todos los pasos adecuados para ofrecerlo en forma asertiva.


El feedback debería ser pedido (puedes pedirle a alguien de tú confianza que te diga cómo te ve.). Hacer consciente aspectos que otros reconocen en nosotros de nuestra conducta puede ayudar a reforzar un comportamiento adecuado: "Eres una persona sumamente receptiva, cariñosa, y esto me hace sentir segura y en confianza", o por el contrario también puede servir para que la persona decida cambiar algún tipo de comportamiento inadecuado o poco potenciador, en este caso no se deben dar argumentos al escuchar sobre algo de lo que no estábamos conscientes, la actitud debería ser de escucha ante lo que se nos dice, con la idea de posteriormente digerirlo, procesarlo.


Confrontar y crecer personalmente.


Confrontar se relaciona con carear o poner a una persona de frente con otra para que debatan o discutan sobre un asunto o para examinar sus aseveraciones.


En este caso, la confrontación va a estar orientada al careo personal, contigo mismo y en espejo. Requiere que la persona se centre en su propia vivencia interna.


Al describir el comportamiento a través del feedback este puede ser de valencia positiva o negativa, suele suceder que cuando se describen comportamientos inadecuados (valencia negativa) quien recibe el feedback sufra cierto impacto, ya que son conductas que se desconocían (área ciega)


En un primer momento, el otro (quien te ofrece el feedback) es un espejo que te hace mirar donde están tus debilidades y fortalezas, la actitud de tú parte, es de atención, de escucha ante lo que se te dice.


Un feedback ofrecido en forma inadecuada, emitiendo juicios de valor: “No entregaste el trabajo a tiempo como siempre eres una irresponsable”, “siempre te equivocas que torpe eres”, va a traer como consecuencia lógica una reacción defensiva. Se trata de describir la conducta, no evaluar.


Necesitamos del otro para vernos, y este debería ser una persona de nuestra confianza, que nos valore, respete y que sea capaz desde la empatía de darnos información fidedigna.


En un segundo momento, tú te ocupas de encarar los comportamientos señalados en tú espejo personal, donde te miras para afrontar lo que no es satisfactorio.


Autoconfrontar implica revisar áreas de nuestra vida, reflexionar, sincerarte, abrir los ojos, tener una conversación contigo mismo(a), es una capacidad que nos permite conocernos, entendernos para llegar a tener claro quienes somos, implica una revisión personal, que ampliará nuestra área libre.


Ventajas de la autoconfrontación.


Concientizamos algunos comportamientos inadecuados que pueden afectar la interacción con el otro. Permite percatarnos de nuestras limitaciones. Reflexionar sobre las consecuencias de nuestro comportamiento. Y pensar sobre alternativas de cambio.


Darte el permiso de confrontar tus comportamientos mueve los recursos personales internos, y permite tener claro que deseamos cambiar.





Permite el autoconocimiento y reflexión sobre sí mismo, así como la interacción, retroalimentación, comunicación con los demás.

Fue creada por los psicólogos José Luft y Harry Ingham. Consta de cuatro cuadrantes en su ventana que dividen el conocimiento personal en cuatro áreas: abierta, ciega, oculta, oscura.


Área abierta: En ella se encuentra el conocimiento físico, intelectual espiritual, que conozco sobre mí mismo y los demás también. Es decir, motivaciones, deseos, gustos experiencias que la persona ha dado a conocer.


Área ciega: Es la información sobre mi comportamiento que los demás ven de mí, pero que yo desconozco. La información que me ofrezcan los demás sobre los aspectos que desconozco, permite vernos a nosotros mismos conforme nos ven los demás.


Área oculta: Contiene la información que uno mismo sabe respecto de sí, pero que son desconocidas por los demás, es lo no revelado, lo oculto, los secretos.


Área oscura: Es el área desconocida tanto por la persona afectada como por los demás. Son aquellos aspectos de la personalidad de lo que no se y mucho menos las personas que se relacionan con uno conocen. Allí se encuentran aspectos inexplorados, la dinámica interpersonal, sucesos acontecidos en la infancia, recursos no descubiertos, etcétera.


Estas áreas no son estáticas, son movibles, es decir que se desplazan de un cuadrante a otro, según el grado de información que la persona pueda recibir acerca de sí misma, en su relación con el otro, y también a petición de ella misma, es decir, preguntando cómo me ves.

Si le pides a otro que te describa, y siempre y cuando haya la suficiente confianza para que el otro te conozca, podrías obtener información de tú área ciega, aspectos no conocidos por ti que la persona te ha visto, ejemplo: “cuando hablas tiendes a no mirar a los ojos y esto me hace sentir un poco de desconfianza”. La persona que recibe esta información está en este momento conociendo que en su relación interpersonal no mira de frente. Esta información agranda ahora su área libre.


Cuando producto de la interacción y confianza la persona decide correr el riesgo de revelar parte de sus secretos (área oculta) crece la ventana del área libre y se achica la del área oculta, lo cual puede resultar en un alivio para la persona ya que lo oculto, secreto puede llenarse de fantasías catastróficas vistas desde la lupa del afectado. Una visión objetiva del que está afuera puede permitir desmitificar, o descorrer el velo de ciertas suposiciones, aclarando la visión personal del afectado.


El área oscura puede achicarse cuando decido buscar orientación profesional que devele aspectos guardados en mi inconsciente. La interpretación de los sueños, el material ofrecido a través de los test proyectivos, revela parte de esta información.


La ventana de Johari, permite reflexionar y hasta confrontar algunos aspectos personales una vez estos pasan a nuestra área libre. Ampliar el área libre produce que las otras áreas se reduzcan y permite mejorar nuestra comunicación, y autoconocimiento. Por lo que puede ser aplicada para el crecimiento personal, y en el contacto con el otro, la utilizo en dinámica de grupo y constituye una herramienta muy útil.

En otro post ampliaré información sobre la comunicación que recibimos a través de un acertado feedback y la confrontación.





"Una calurosa tarde de verano, Alicia estaba sentada a la sombra de un árbol, cuando de pronto vio pasar a un conejo blanco que parecía tener mucha prisa, pues sacó un reloj del bolsillo de su chaleco, lo miró y echó a correr hacia el interior del bosque. -!No es posible!- exclamó Alicia asombradísima. Sin pensárselo dos veces, siguió al increíble conejo blanco, que entró corriendo a la madriguera
Alicia fue tras él, y de pronto cayó por un profundo pozo que parecía no tener fin, aunque por suerte acabó aterrizando sobre un monton de hojas secas.
Al levantarse vio que estaba en una extraordinaria sala con muchas puertas, en cuyo centro había una mesa de tres patas, toda de cristal, con una pequeña llave de oro encima y un frasco con una etiqueta que ponía "bébeme"
Con la llave de oro, Alicia sólo pudo abrir una puertecita que era demasíado pequeña para pasar por ella, al otro lado de la cual se veíaun hermoso jardín.
Sin saber que hacer, la niña se bebió el contenido del frasco y, !oh maravilla!, empezó a volverse cada vez más pequeña, tanto que ya cabía por la puertecita; pero la había cerrado de nuevo y dejado la llave sobre la mesa, !y ahora ya no podía alcanzarla!. Alicia se puso a llorar y... !empezó a crecer hasta alcanzar el techo!.
Entonces agarró la llave justo a tiempo, y volvió a menguar.
De nuevo pequeña, abrió la puertecita y cayó a un estanque formado por sus propias lagrimas, donde se cruzó con un ratón..."

Tomado del cuento de Lewis Carroll. Alicia en el país de las maravillas.



Percibir de manera alterada la forma, tamaño, y situación espacial de objetos, pueden ser sensaciones que ocurren en las personas afectadas por el sindrome denominado Alicia en el país de las maravillas- el nombre por la similitud de los sintomas que presenta la persona afectada con las del personje del cuento- la cual es una patología neurológica poco conocida que también incluye alteración de la imagen corporal.

Las personas afectadas relatan experiencias que no se ajustan a la realidad y en todo momento son conscientes de la naturaleza ilusoria de sus percepciones: «Veía las cosas pequeñas y lejanas, a veces se movían. Un día vi cómo los libros de mi hermana se volvían más grandes y otro día vi cómo mi padre se hacía tan pequeño como un muñeco». Ana (nombre ficticio) no sufre delirios ni está bajo el efecto de alucinógenos. Es una niña, tiene ocho años, vive en Ourense y su caso es excepcional, probablemente único en el mundo. Solo que durante un mes y medio su percepción visual se había convertido en una ilusión real a lo largo de varios episodios diarios de varios minutos de duración. «Siento que mi cuerpo crece y crece hasta llegar a ocupar la habitación entera», «a veces la pierna de mi muñeca se balanceaba, o la persiana de una ventana subía y bajaba una y otra vez" (publicado en Noticias Cada Día)

El síndrome ha sido investigado y publicado por la pediatra y médico María José Carramés, para que contribuya a establecer pronósticos benignos que eviten hacer pasar al paciente por multiples pruebas diagnósticas. Se ve mayor prevalecencia en personas que sufren de migrañas y en niños.


El caso de la niña citado anteriormente, fue presentado en la Revista de Neurología, la niña nunca sufría de migraña y presentó el síndrome de Alicia, sin haber padecido con anterioridad de cefalea. Normalmente a las cefaleas precede el aura, sintomas que pueden ir desde el dolor ocular, visión borrosa, puntos ciegos temporales o náuseas y vómitos, la doctora Corral sostiene que se trata de manifestaciones agudas reversibles que en los niños ocurre sin cefalea. Suelen durar de 5 a 60 minutos.En adultos se presenta el aura típica seguida de cefalea migrañosa o de cefalea no migrañosa.

Científicos sospechan que Lewis Carroll afectado por migrañas probablemente sufrió del sindrome, por lo que las experiencias con la joven Alicia fueron bien conocidas por su creador.



A eso de caer y volver a levantarte. De fracasar y volver a comenzar. De seguir un camino y tener que torcerlo. De encontrar el dolor y tener que afrontarlo. A eso no le llames adversidad, llámale sabiduría.

A eso de sentir la mano de Dios Y saberte impotente. De fijarte una meta y tener que seguir otra. De huír de una prueba y tener que encararla. De planear un vuelo y tener que recortarlo. De aspirar y no poder, de querer y no saber, De avanzar y no llegar. A eso no le llames castigo,
llámale
enseñanza.

A eso de pasar días juntos radiantes. Días felices y días tristes. Días de soledad y días de compañía. A eso no le llames rutina, l
llámale
experiencia.

A eso de que tus ojos miren y tus oídos oigan. Y tú cerebro funcione y tus manos trabajen. Y tú alma irradie, y tú sensibilidad sienta. Y tú corazón ame. A eso no le llames poder humano,
llámale
milagro divino...

(Anónimo)

Para cuando sea necesario


Debido a las investigaciones que se han realizado sobre el cerebro, podemos conocer que no solamente somos inteligentes porque desarrollamos actividad cerebral relacionada con el raciocinio, o con un alto coeficiente intelectual. Hoy en día se habla de inteligencias multiples desde el modelo del cerebro triuno y desde la teoría de Howard Garner; Peter Salovey, un psicológo de Yale, propone las formas de aplicar inteligencia a las emociones; Daniel Goleman revoluciona el concepto de inteligencia al introducir el desarrollo de la inteligencia emocional.

La inteligencia emocional permite reconocer que hay personas capaces de triunfar como musicos, en el área social, en lo económico, alcanzar altos cargos o liderazgo a pesar de poseer un bajo coeficiente intelectual. La respuesta puede estar en la capacidad que tienen estas personas de conocer sus emociones, comprenderlas y regularlas para que estas no produzcan molestia o dificultad social, y en producir respuestas emocionales que activen gratamente al otro.

La inteligencia emocional puede ser fomentada y fortalecida si tomamos en cuenta que:

Involucra la capacidad para reconocer sentimientos propios:
Identificar las emociones lo cual permite el autoconocimiento emocional (conocimiento de si mismo). Reconocer el sentimiento mientras ocurre: "en este momento estoy feliz", "me entristece tú pesimismo"
Regular las emociones (autocontrol). Ejemplo: Ante una situación que produce ira, aprender a serenarse; controlar la ansiedad ante un reto.

Y sentimientos ajenos:
Canalizar la emoción, orientarla a un objetivo,perseverar en el empeño,postergarla si es necesario aún si es gratificante (automotivación). Ejemplo: Estar esperanzado, a pesar de las circunstancias; levantarse a pesar de la derrota; postergar las ganas de darte un beso" lo haré en el momento apropiado"
Reconocer y comprender emociones en los demás, estar en sintonía con ellos (empatía). "Te acompaño en tus sentimientos", "entiendo cómo te debes sentir en estos momentos", también a través de canales no verbales llegan las señales de empatía: un abrazo cuando más se necesita, llorar al ver el llanto de alguien querido.
Manejar las relaciones interpersonales, manejar las emociones en la interacción con el otro ( habilidades sociales). De expresividad y contagio emocional: Soy capaz de hacerte reir cuando estás triste; de demostración de una emoción: puedo suavizar un gesto para que no te sientas mal.








El miedo forma parte de una de las tan variadas emociones que podemos sentir. Nos permite sobrevivir, por lo tanto es una reación básica, primitiva.

Tener miedo es completamente normal, reconocer este sentimiento es más sano que negarlo. En el momento en que se asume el miedo se da un paso para hacer algo con el.
Los seres humanos podemos asumir el miedo actuando o paralizandonos.Cuando el miedo se prolonga en el tiempo no resulta nada productivo, podemos llegar a autosabotearnos para evitar actuar, resultando de alguna manera en sentimientos de frustración, impotencia, y en líneas generales se traduce en no estar bien consigo mismo. Por lo tanto es importante encarar el miedo revirtiendolo en valor y en forma progresiva para ir ganando confianza.

¿Qué suele ocurrir cuando hay miedo?

Generalmente estrés que hace ver las situaciones exageradamente o más grandes de lo que son. Pueden crearse fantasías catastróficas o pensamientos alarmantes

Es importante afrontar el miedo:
. Darse cuenta de cómo está funcionado el cuerpo, especialmente el corazón, la respiración, que se aceleran.
. Centrarse, comparar qué es lo que ocurre afuera y a qué se teme. No luchar contra ese sentimiento,exáminelo, acéptelo.
. Respirar profundo y concientemente, inhalar y exhalar lentamente, repetir hasta lograr que la respeiración se haga más lenta, pausada, note ahora que el ritmo cardíaco también se torna más armonioso.
. Anímese. Al lograr renconocer el miedo, qué lo causa, afrontarlo, controlarlo, se ha dado un gran paso. Valorelo como un logro a pesar de las dificultades

Ahora más controlado, centrado y con confianza, piense en lo que puede hacer después, planifique. " Vencer el miedo asusta menos que convivir con el"